Fuerte ofensiva contra robos de medicamentos en farmacias cubanas

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Ante la severa escasez de medicamentos destinados a cubrir las necesidades nacionales, el Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) arrecia la vigilancia y los controles en las farmacias a fin de evitar sustracciones, trascendió en La Habana de fuentes farmacéuticas.

Estas llamaron la atención acerca de una “medida ejemplarizante” en la mayoría de las unidades de La Habana en las que han separado de sus puestos a farmacéuticos experimentados al imputárseles los citados delitos, al tiempo que fueron incorporados otros que, “permeados de una concepción errónea tras esta operación limpieza, vienen con la idea de encontrar posibilidades de lucro”.

LA REALIDAD: INESTABLE EL SUMINISTRO DE FÁRMACOS

“El ministerio está en la calle inspeccionando las farmacias cuando la realidad es que falta una importante cantidad de medicamentos o entran en pequeñas cantidades hasta los que se venden por tarjetones (documento asignado a pacientes para obtener mensualmente medicamentos controlados) que ya no respalda la cobertura asignada a los pacientes, quienes se molestan cuando no pueden adquirirlos”, comentaron los entrevistados.

Ya en el no lejano octubre de 2016, cuando comenzaba a tocar fondo la estabilidad en los suministros de fármacos en la isla al no contarse “con el financiamiento de manera oportuna para poder pagar las deudas, y que el proveedor pueda seguir entregando”, de acuerdo a declaraciones a medios oficiales de especialistas del Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica (BioCubaFarma), estas aseguraban que es prioridad también la lucha contra ilegalidades en el sistema de salud, el desvío y las ventas ilícitas de medicamentos u otros recursos que se detecten.

Las directivas enfatizaban que en la industria se han tomado medidas para garantizar la seguridad en las plantas farmacéuticas y en las líneas de producción, no solo para eliminar el robo de medicamentos, sino para hacer más eficientes los procesos productivos y utilizar mejor los recursos. “Seremos estrictos ante cualquier hecho delictivo que se cometa”, fue la sentencia.

El cuadro básico de medicamentos y productos naturales en la isla comprendía hasta el 2016 un total de 849 fármacos y 124 productos naturales, que deberían estar disponibles en el Sistema Nacional de Salud pero de la fecha a la actualidad la fluctuación en el mismo se hace evidente. Hoy esto amenaza la tranquilidad del ciudadano al conocer, de manera informal, que incluso algunos de estos renglones causarán baja definitiva en la producción nacional y las importaciones.

Otra de las realidades que afectan la seguridad de los pacientes es el frecuente desconocimiento por parte de los galenos de las disponibilidades de diferentes familias de fármacos, los que se recetan hasta por tarjetones y no están en las farmacias. Esto a pesar de haberse dado a conocer por los medios que el ministerio tiene “implementado un conjunto de acciones encaminadas a informar a los médicos, que conozcan de la disponibilidad de medicamentos existentes, cuáles faltan y por cuál periodo, así como cuáles les sustituyen”.

UNA PREOCUPACIÓN MÁS: ESTAR ATENTOS A LAS FARMACIAS

Es común entonces encontrar extensas filas en muchas de las farmacias capitalinas desde horas tempranas cuando semanalmente llegan los denominados pedidos (entregas a las farmacias por parte de la droguería) para estar entre los primeros y no perder la posibilidad de conseguir la medicina indispensable. Si en esas señaladas ocasiones no existen filas es que los ciudadanos ya supieron boca a boca, o al indagar en los establecimientos, que no hubo entrada de los fármacos esperados, lo que está sucediendo en mayor proporción desde las últimas semanas de abril y las primeras del mes en curso.

Ante contexto tan estresante para una población acostumbrada a que se le recuerde constantemente por los medios oficiales los beneficios de la salud pública cubana, aparecen ausentes, no obstante, una amplia gama de los psicofármacos más recetados como el Alprazolam, Nitrazepam, Clonazepam, Clordiazepóxido, Trifluoperazina; o presentan aguda inestabilidad los antiácidos Ranitidina, Alusil (hidróxido de aluminio); digestivos como la Domperidona y el Carbón y pepsina (este anuncian que causará baja en el cuadro básico de medicamentos así como la Teofilina usada por asmáticos); el antihipertensivo Enalapril que se entrega por tarjetón pero no llega en las cantidades requeridas al igual que el Salbutamol spray; antishistamínicos como la Difenhidramina (Benadrilina) y la Declorfeniramina; Alopurinol (para niveles elevados de ácido úrico en sangre); la crema Triamcinolona, entre otras; o la Efedrina (gotas nasales).

Otros que antes producía la industria nacional son importados desde la India o China. Una larga lista que no termina aquí y mantiene deprimidos los abastecimientos a la red farmacéutica de todo el país, de acuerdo a opiniones escuchadas a ciudadanos de otras provincias.

(Sonia Sánchez)

Entregarán simulacro de factura a los cubanos por los servicios de salud

El irrespeto a la vergüenza y la dignidad del pueblo cubano parece escalar una espiral en la esfera de la salud pública. La revolución en 1959 tuvo en su programa ofrecerles a los históricamente “explotados” cubanos, entre otras bendiciones, una medicina de calidad y gratis. Nadie en este país lo exigió a los barbudos, ellos se la prometieron a los ciudadanos. Y cumplieron. Cinco décadas en las que los servicios de hospitales, policlínicas y consultorios del médico de la familia permitieron a cambio de nada, quizás de una sonrisa y las gracias, aliviar las dolencias a sus pacientes. Y el estrés derivado de una vida cotidiana plena de situaciones la mayoría de las cuales se han atribuido en todo este tiempo al bloqueo de Estados Unidos contra la isla.

En los últimos años, los más recientes, hemos percibido casi como una curiosidad como han aparecido en estas instituciones de salud bien diseñadas pancartas en las que se reflejan los costos de cada servicio desde el nivel primario hasta los superiores. Algunos la han observado casi con molestia, por comentarios escuchados, porque de alguna manera dicen que ahora “están echando en cara a la gente lo que les han dado sin nadie haberlo pedido”. “Para eso tuvimos una revolución del pueblo y para el pueblo como siempre nos han dicho”, han opinado otros. Pero ahí habían quedado los bien intencionados posters. La salud es gratis pero cuesta, es la esencia del mensaje. Y los líderes del sector afirman que los cubanos deben estar conscientes, informados, de que hay que valorar lo que hace con la mayor dedicación el estado por su pueblo.

Hoy me ha parecido, de pasada, que alguna “disfunción cerebral mínima” está rondando a ciertos tanques pensantes del Ministerio de Salud Pública (MINSAP). Ahora aparecen con todo un plan de lujo, con gastos gratis de papel (en este pequeño caimán de Caribe no hay ni para ampliar las páginas de la publicaciones, colorearlas para competir a nivel mundial, o sacar otras para bien de la información en todos los órdenes de la sociedad nacional e internacional), tinta, uso de impresoras y todo lo que conlleva (insisto a costa del presupuesto estatal) dedicado por entero a lograr que los cubanos acabemos de entender de una vez y por todas, que hasta un análisis de sangre cuesta. Pero no cuesta nada herir la sensibilidad ciudadana.

La televisión cubana este mediodía del sábado sale con un pulido reportaje en la que se demuestra como en lo adelante si se hace una cirugía, un ultrasonido, una prueba imagenológica por sencilla que parezca resultarle a cualquiera, u otro proceder, se entregará una factura (gratis) al paciente tratado para que finalmente comprenda lo que vale cada servicio. Y lo agradezca. Como debe agradecer a Adán y Eva que en el paraíso hayan cometido el pecado original.

Pero verdaderamente el pueblo cubano es noble y agradecido. No olvida, por nada del mundo, el favor que le hicieron en 1959. “Es bueno que se recuerde lo que se ha hecho por nosotros, antes solo tenían acceso a la salud los que tenían dinero, los pobres estaban destinados a morir o padecer”. “Nosotros tenemos que estar agradecido de tener acceso a una salud púbica gratis como la nuestra”. Más o menos fueron la esencia de las opiniones de los entrevistados por la periodista que se dedica normalmente a llevar estos temas en los noticieros nacionales. Llamativamente no surgió ante las cámaras nadie que discrepara de la extravagante medida concebida por el MINSAP. Tampoco es para sorprenderse cuando conocernos la tónica de los reportajes de la tv cubana y algunos otros medios oficiales.

“Jorobita, jorobita, lo que se da no se quita” decían mis amigos de niñez cuando disputaban entre sí por algún juguete u otro objeto que se le había dado como obsequio. Ante estos vientos que soplan por acá no sería para asombrarse que después de febrero del 2018 hubiera que pagar los servicios de salud en Cuba. Y, es cierto, ya hay unos cuantos por ahí que lo reclaman bajo la queja de que sean mejores. Siempre surgen inconformes — y “desagradecidos”. Es alta la calificación de los médicos del patio, muy alta, y encomiables sus esfuerzos, pero en ocasiones una cadena de eslabones derivados de todos los bloqueos habidos y por haber obstaculiza la óptima calidad de nuestros servicios de salud. Esto se conoce y también lo ha expuesto, de alguna manera, el periodismo oficial cubano en cautelosas críticas.

Ahora solo queda preguntarnos: ¿qué haremos con los originales simulacros de facturas terminado el servicio, aunque salgas adolorido de una cirugía mayor o menor la entreguen a ti, al familiar o al vecino que acompaña? Quizás como se acostumbra a decir por esta tierra: “Gracias a la Revolución”.
(Sonia Sánchez)

De silla vieja y “apariciones”

sillaLa silla vieja estaba allí como una verdadera invitación al descanso. En este invierno extraño de noches frescas y días calurosamente húmedos. Dicen que era “cosa de brujas”. Que una de ellas la utilizó esa misma tarde para aclararle los caminos a una chica aquejada de mala suerte porque sus espíritus buenos la habían abandonado y andaba equivocada por la vida. “Límpiate con jutía, pescado ahumado y maíz tostado y luego échale eso a Eleguá en las cuatro esquinas”, le había dicho la adivina.

A mí me pareció atrayente este trasto viejo aunque no creyera los cuentos de hadas, duendes o de brujas buenas o malditas. Casi la hubiera cargado a no ser por la sonrisa de unos que me miraban de cerca. Creí en aquel mismo instante pasajero que me tendían algo así como una trampa para hacerse sentir más tonta que la propia aparición desvencijada en medio de una callejuela habanera. Nunca me he atrevido en la cuerda floja (en la de verdad por supuesto), pero sentí que ahora estaba a punto de caer.

Aquí, en La Habana, se vive de la realidad a la maravilla. Y si de pronto pestañeas, puedes encontrar cualquier espantajo. No tanto como esto, pero me costó soltar la risa como hacía no me pasaba. Ahora sí no podría llevarme la silla, la bruja y menos el nuevo inquilino.

(SS y fotos)

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Afectada en Cuba producción de medicamentos

Foto tomada de Internet

Foto tomada de Internet

La producción en Cuba de medicamentos se verá afectada en algunos renglones de los hasta ahora tradicionalmente utilizados por la población a causa, sobre todo, del desabastecimiento de materias primas fundamentales, según fuentes médicas y farmacéuticas.

En hospitales y policlínicas se realizan reuniones para informar al personal médico acerca de la situación que enfrenta la industria nacional, que hasta el momento no la logrado estabilizar totalmente el desequilibrio ocurrido en el año 2016 en el cuadro básico de medicamentos y que fue motivo de entrevistas a funcionarios de Cubafarma y otras entidades en medios de prensa escrita y televisiva.

Se ha sabido que entre las futuras ausencias en las ya abultadas listas de las farmacias se encuentran la Teofilina, usada por pacientes asmáticos y la pomada Mentolán, analgésico para estados de artrosis, cefaleas o coadyuvante para las rinitis alérgicas u otros estados gripales. Varios como la Dipirona, tabletas de 300 mg analgésicas y antipiréticas, muy consumidas por los ciudadanos, antes producidas en la isla se importan desde hace unos meses de China pero no en suficientes cantidades. El Factor de Transferencia, inyección subcutánea para mejorar el estado inmunológico, por estos días no se encuentra en la red de farmacias de la capital, así como otros en los que destacan pomadas y cremas.

Las largas filas en las farmacias cuando llegan los denominados pedidos (días cada cierto ciclo semanal en que la droguería suministra las medicinas a los establecimientos expendedores) son agotadoras, en especial para las personas de avanzada edad que no pueden prescindir de estos productos.

(Sonia Sánchez)

Un mariachi bohemio con su acordeón acacharrado

mariachi

Es quizás un mariachi bohemio. No vino de Jalisco, Michoacán y menos de la concurrida Plaza Garibaldi del D.F. Apareció sin anunciarse entre las naranjas, ajíes, los plátanos ¿burros? O cualquiera de la ofertas de la jornada en aquel pintoresco mercado por el que se me ocurrió atravesar el otro día para “cortar camino”.

Los personajes en esta Habana proliferan cada vez, las estatuas vivas de la calle Obispo, en el Centro Histórico; las gitanas “tropicales” que tiran las cartas al que quiera llevarse un susto con el futuro; y hasta las santeras de la iglesia de Regla que igual te hacen una limpieza con yerbas para quitarte la brujería o te ponen el collar que necesitas para protegerte de los malos ojos por “solo” 30 cuc y ahí mismo tienes que salir corriendo a coger la lanchita. Y luego los investigadores argumentan que esto es espiritualidad en la Bahía de la Habana. Joder, como dirían en la Madre Patria.

Pero este pintoresco juglar, que tampoco se escapó del Conjunto de Mariachis de La Habana, sin pedir nada a cambio solo quiso aliviar los enfados de los compradores ante los inflados precios de los productos del agro o los subliminares timos de algunos vendedores: “bueno de algo hay vivir”, porque no les basta con los pesos que les caen del jugoso trabajito al que no se llega tan fácilmente. Apareció con su sombrero de charro, sin guitarra pero con un acordeón acacharrado posiblemente encontrado en cualquier cuartucho viejo de los suburbios. Claro, algunos desconfiados de esos que abundan por estas calles alertó que era solo era una jugarreta de los comerciantes para que la clientela se alegrara y poder a hacer su día. Quizás, quizás, quizás. Pero fue bueno por lo distinto ¿y quién aseguraría que lo distinto no es bueno? (SS y foto)

En noche de vientos, de la Pachamama llegó un murciélago

murcielago

¡Qué visita! Vino de la Pachamama, allí donde debe haber una caverna llena de estalactitas y estalagmitas. Del reino de lo oscuro y lo húmedo. Llegó con las lluvias y los vientos del último frente frío en estos sombríos días. Pero debió volar fuerte para entrar al filo de las 7 de la noche por la terraza de mi apartamento y tirarse de bruces en la sala. Vi un bicho raro que no lograba aplastar con mi chancleta por su extraña consistencia cartilaginosa. Pero era solo un murciélago.

Así de simple parecería el suceso si mi día no hubiera resultado un tanto complicado. Fue la culminación de una serie de catastrofismos como el tener que desandar más de dos kilómetros para devolver en un mercado estatal cinco bolsas de yogur en mal estado aunque recién compradas; abrir los ojos como dos lunas llenas cuando me enfrenté a la estirada cola del pan simplemente porque la gente de mi barrio se lanza como dementes a buscar ese alimento cuando anuncian huracanes, lluvias intensas y hasta un modesto frente frío, como si en esto les fuera la vida; tragar en seco ante los intermitentes cortes de electricidad porque según la telefonista de la filial de la empresa eléctrica en el municipio Plaza de la Revolución “hay avería en la zona a causa de los vientos que lanzan las ramas contra las redes eléctricas…” “!Pero señorita, si en Nuevo Vedado hace dos años están podando los árboles y estamos al quedarnos sin vegetación!”

Y ahora, el murciélago. ¿Qué dirá de esto la santería? “Mejor averigua a qué número se le juega en la bolita y a lo mejor te sacas la lotería”, me dice mi hijo y casi le creo si no fuera porque lo dijo tan serio que sabía era una broma. Los filmes aluden a los vampiros cuando se recuerda a ese mamífero medio ratón, medio pájaro de vida nocturna. ¿Y la leyenda del Conde Drácula? Los textos refieren diversos significados de acuerdo a las culturas de zonas del mundo e incluso tribus. En Europa se define al murciélago como símbolo de la noche, el misterio, el inframundo, el animal de las cuevas de la tierra que representa lo más profundo del subconsciente. Y los mitos lo asocian con los demonios.

Los chinos, siempre distintos, tienen a ese volador como emblema de la felicidad y el provecho. Para ellos tiene que ver con el número cinco (y qué cosas no se me ocurrió jugarlo en la bolita). Es decir, que cinco murciélagos “al tiro” son el amuleto de la felicidad: salud, riqueza, larga vida, buena suerte y tranquilidad que se coloca sobre un fondo rojo señal de la alegría. No hay otros como los chinos, tan positivos.

Pero a fin de cuentas, el bicho es preferible tenerlo como amigo. Las fabulaciones aseguran que si lo tomamos como tótem da la ilusión, el renacimiento, los sueños, las intuiciones. Nos habla de viajes, también de viajes interiores y espirituales, potencia la comunicación, nos hace propensos a sueños proféticos. Es un tótem exigente, pero también capaz de proporcionar mucha ayuda, de hacernos mejores, de perfeccionarnos y lograr que tengamos amor por los demás, es capaz de permitirnos ver nuestros demonios internos, pero también de ayudarnos a derrotarlos. Es renovador, fuerte, sólo apto para gente preparada al efecto. El tótem murciélago es grande y poderoso para aquellos con inquietudes espirituales y místicas o que buscan la clarividencia, los poderes psíquicos y que quieren experimentar otros niveles de percepción.

El asunto es que cuando el murciélago rebotó en mi sala luego de darse contra una de mis piernas me acordé que podía contagiar la rabia y solo atiné a buscar en los números de emergencias de la guía telefónica el de Toxicología y de prisa preguntarle al especialista que atendió mi llamada qué tenía que hacer con el murciélago: “imagínese es que da rabia”. Al otro lado de la línea: “sí, es cierto, pero no tengo ni idea qué usted pueda hacer”. Y mi marido después: “para qué querías ir al médico si el que podía contagiarse era el murciélago…”
(SS y foto)

La Habana: hasta siempre 2016

La Habana con sus luces, sombras y tradiciones dice adiós al 2016. Quizás un lugarcito diferente en esta parte del mundo. El que muchos quieren descubrir y algunos lo hacen solo a medias. Esta urbe intranquila que cada día puede arrancar risas y lágrimas. La que en ocasiones hace pensar en la popular canción del trovador Gerardo Alfonso Sábanas blancas: Habana, si mis ojos te abandonaran… si la vida me desterrara a un rincón de la tierra yo te juro que voy a morirme de amor y de ganas de andar tus calles, tus barrios y tus lugares… (SS y fotos)

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